¿Estás listo para conocer a Dios?

Entonces, ahora mismo, no toques nada, ninguna idea, ni buena ni mala. No te involucres con nada en absoluto. Cualquier cosa que aparezca, solo déjala. No te aferres a nada, incluyendo tu auto-imagen.
Y no estés muy ocupado abandonando las cosas.


En cierto punto las abandonas a medida que vienen – sin bolsillos para guardarlas.
Sé libre de todo envolvimiento.
Sin nombre, sin molde, sin forma, sin intención, sin sueños, sin aspiraciones.
Ni te mezcles ni te asocies con nada.
Si alguien viene y te toca en el hombro y necesita ayuda con algo,
haz lo que sea necesario, pero no te identifiques. Permanece internamente vacío. No le digas a nadie.
Cuando abandonas todo, Él vendrá a tu encuentro. 
Lo conocerás a Él, quien es tu Ser.
Pero no serás capaz de hablar acerca de ello.
No debe ser una experiencia que «tú» tienes.
El ser personal, el ego, no debe sobrevivir a esta indagación.
Así que no debe haber un alguien que ha conseguido o logrado algo.
Si nombre. Sin firma. Deja que todo se queme o desvanezca.
El maestro dijo: «Muere pero no estés muerto».
Lo que significa, muere a todas tus nociones personales de Dios, del mundo y de ti mismo.
Entonces encontrarás Eso que no nace.
Este es tu Dios Ser.
Haz esto.
Siéntate solo y simplemente mantente en silencio.
Esta es mi invitación.
No hables ni a mí ni a nadie de esto.
Nos encontramos allí.

~ Mooji

Sahaja, 13 de julio de 2015